Tu Historia es Mi Pelicula

 

“Yo conozco muy bien mi propia historia, por lo tanto soy el único que puedo juzgarme, criticarme y aplaudirme cuando yo quiera”

 

Quizás mucha gente se preguntara silenciosamente: que estoy haciendo?. Algo utópico pero real. Esa pregunta popular que comúnmente rodea sobre los primeros grados escolares, en la que se responde sin sustento alguno ya que el futuro es y la mayoría de las veces es incierto. Y desde esa pregunta, me gustaría partir el articulo de este día.

Desde que me gradué no eh perdido el habito de leer libros para complementar mi carrera profesional. Pienso que el aprendizaje continuo es fundamental para el desarrollo personal de cualquier persona. Uno de los libros que me llamaron la atención fue “Todos los vendedores son mentirosos” de Seth Godin. Un libro totalmente comercial, fácil de digerir y que empapa en sus hojas el significado de los cuentacuentos. Los cuentacuentos , o “storytellers” en ingles, son personas que emplean historias verídicas o irreales que tienen como objetivo darle imagen a las palabras. La analogía de darle brillo a la pintura de las paredes grises. En efecto, personas que no tienen un amplio agrado por las palabras, se les transmitirá en su cabeza una “película” que estará conectando cada uno de los detalles que menciona la historia. El libro de Godin explica que cada día somos bombardeados con información errónea. El trabajo de los vendedores recae sobre la impresión de imágenes positivas en nuestra mente. Si no tuviéramos los argumentos atractivos en nuestra mente, no lo compraríamos. Seria inútil.

A pesar de que antes no me gustaba escribir debido a ciertas injusticias de algunos profesores, en este post recalco la importancia de llenar de tinta las hojas en blanco. A medida que tecleo letras, se llena mi cabeza de imaginación para sobrellevar el tema. Mi experiencia me ha llevado a pensar que la escritura debería ser inculcada estrictamente en países en vías de desarrollo. Porque?. Uno es consciente cuando escribe sus propias historias, es decir, tener la franqueza de poder describir a detalle una historia que te ocurrió. Y es ahí, donde respondo la principal pregunta del articulo. El saber que estoy haciendo puede fácilmente alimentarse dentro de la mente por medio de historias. Hace varios años, tuve la oportunidad de vislumbrarme con una conferencia de un Ingeniero Químico intelectual y se me quedo grabado un refrán donde dice al final: “Siempre que tomo una decisión, primero pienso si podría ser una buena historia”. En mi caso, esa oración valida lo que estoy haciendo. Saber que si mi vida va tomar un rumbo es porque yo decidí contar esa historia.

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En conclusión, recordemos que todos los días hacemos una historia, la cual parte de nuestro agrado escribirla o no escribirla. Al final de nuestra existencia nuestro legado quedara enmarcado en las historias. Por que yo vivo mi historia, y no será otra quien la escriba porque pese a equivocarme quiero ser yo quien decida.

Junio 2015, © Lazaro Quintanilla Salinas

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