Consistencia es la clave de cambiar malos hábitos en buenos

“La verdad es que todos somos aburridos”, Albert Camus , gran exponente del existencialismo y ganador del premio nobel de literatura en el 57.
Ya sea profesional o personal, nuestros hábitos nos definen como somos. Nuestros buenos hábitos nos pueden guiar a un buen camino y éxito, mientras que los malos hábitos pueden causar nuestro fracaso.  Los hábitos son poderosos y difíciles de quebrantar o crear, pero si mejoras el control acerca de tus hábitos, tu nivel de conciencia se aumentara gradualmente.
Por supuesto, mejorar el control de tus hábitos es más fácil decirlo que hacerlo. Algunos pasan toda su vida sin considerar el hecho de construir sus propios hábitos positivos o nunca pudieron superar sus hábitos malos. No hay trucos ni pasadizos secretos en controlar los hábitos, muchos dicen que la disciplina y el trabajo duro los va llevar a superar cada obstáculo. Sin embargo, existe un principio que muchos lo dejan olvidado para aumentar la carga de éxito: los hábitos sembrados a base de consistencia.

Como los hábitos son formados?

Los hábitos no aparecen, así de la nada. No son resultado de la genética o una probabilidad de lotería. Son productos de nuestros comportamientos, acumulados después de un instante repetitivo. Te despiertas un día, realizas una acción y sigues con tu vida “normal”. Te despiertas el siguiente día, realizas la acción otra vez y sigues con tu vida “normal”. Después de varios días, la acción empieza a adherirse.
La explicación de este comportamiento se da por la naturaleza del ser humano. Nosotros estamos guiados en buscar rutinas en nuestras vidas cotidianas porque son predecibles, y lo predecible es seguro.
Este proceso toma tiempo, es el argumento por lo que la gente le sea difícil que se formen los buenos hábitos. Por ejemplo, levantarse más temprano, dejar de fumar, hacer ejercicio cada mañana o trabajar horas extras. Una vez que lo hacemos, son difíciles de quebrar porque requieren una nueva repetición intencional.  Esto es bueno para los hábitos positivos porque se te van adherir por mucho tiempo, pero es terrible para los hábitos negativos que son mucho más difíciles de romper.

Hacer buenos hábitos y quedarte con lo bueno

Una estrategia inteligente es empezar con poco. En vez de intentar comer alimentos saludables cada comida de cada día, empezar a enfocarte con una comida como ensalada, es recomendable. En vez de intentar de cambiar la agenda de toda tu semana, empieza por un día de toda la semana recuerda que tu tiempo, es tu momento ¡. Una vez que ya te acostumbres a realizar esa acción, empieza a aumentar el grado de consistencia a más días, respectivamente.
Asegúrate de no quebrantar la cadena de tu primer hábito. Si estás haciendo un nuevo hábito, depende de tus acciones del día a día- así que no te pierdas ningún día (incluso los domingos) dado que usualmente tiende a servir como excusa de no seguir tu objetivo.
Una vez que tu hábito se encuentra repetitivamente en tu agenda, empezaras a hacerlo automáticamente en vez de concentrarte en hacer un esfuerzo por la acción.

Romper los malos hábitos para siempre

Los malos hábitos, generalmente, siguen el mismo proceso  en comparación de hacer uno nuevo hábito. Si tienes el habito de “dejar las cosas para el ultimo” o fumar, tu primer paso es romperlo en pequeños pedazos. Esto provoca que sea más controlable el poder efectuar cada de las acciones que hacemos.
 Una estrategia alternativa de romper los malos hábitos es remplazándolos por buenos hábitos. Mientras que gradualmente estas reduciendo el impacto junto con la presencia de los hábitos negativos en tu rutina, empezar a remplazarlos con una pequeña formación gradual es un buen hábito. Por ejemplo, si estás leyendo el periódico local hasta las 3 pm, remplázalo por leer un libro productivo usando el mismo tiempo.
Cuales son tus malos hábitos que quisieras cambiar? Ademas de la consistencia , que otro factor es importante en la transformación de hábitos?Comenten abajo.
Crear o romper un habito no es un proceso fácil, pero una vez que entiendes la consistencia puedes hacerlo.

 

©  Lázaro Quintanilla Salinas

 

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