Chiste o historia?

“Que prefieres chiste o historia? cualquiera de las dos te lanza sonrisa”

Después de ver la el congreso de cambio climático en Paris, me puse a pensar que pasaría si yo fuera presidente de una país? Tendría la aptitudes para representar a mi propio país. Quizás suene utópica mi frase inicial, sin embargo la firmeza de la pregunta es un pensamiento que muy pocos pueden reflexionar. Todos sabemos que el ser presidente es como remar una pequeña lancha en marea de gran altitud, es decir, no importa que llegues al puesto mas importante de la vida política, el sistema político esta diseñado de tal manera que el presidente tiene poca manejabilidad. Por otro lado, veo al presidente saludando a los presidentes de grandes potencias como Merkel y Hollande. Que les dirá para tenerlos feliz con su presencia? acaso comentara que su economía esta decayendo o le comentara un chiste que le salió de la manga. Sabiendo que la primera opción es probablemente la mas común, los presidentes le consideraran como una opinión mas acerca de mi país natal. Absurdo!

Honestamente, la probabilidad de ser presidente de un país es casi nula, mejor dicho decimal dado que si divides la población entre 1 tendrán tu porcentaje de éxito. Pero si entramos en un suceso mas común, que pasaría si fueras presidente de una compañía. Estas personas tienen que trabajar mas duro que las personas de bajo escalón organizacional, en teoría necesitan conocimientos de ingeniería y a su vez tienen que saber como administrar su capital de forma eficaz para que siga mejorando.
En cada momento, se deben estar preguntando: que debo tener para llegar a obtener las metas?. Los flujos están positivos o negativos. Los empleados están rindiendo. Tengo los recursos necesarios para obtener mis objetivos.
Para ser el presidente, uno tiene que tener la vibra para transmitir las ideas de forma efectiva. Podría tener a todos interesados con mi presencia para que cuando trabajen se sientan que están aportando en gran medida a la compañía. Vibra se puede definir de varias maneras: tener el tono y el volumen de voz en un nivel ideal para mandar energía a los que no tiene, y también otro factor es mi lenguaje corporal al transmitir mis ideas. Cuantas veces hemos visto gente sumamente confiada de si misma al decir una idea y que al poco tiempo te des cuenta que su idea fue la mas absurda de todas. Evidentemente, la energía “positiva” es algo subjetivo de medir, sin embargo pienso que se puede ir mejorando si cada uno de nosotros se expone a circunstancias de valor para ello. Aplica la ingeniería inversa!. Si no puedes medir las variables de una vibra positiva, comienza a exponerte en los casos de gente de vibra positiva, por ejemplo, da platicas a mucha gente y ve sus reacciones, en las conversaciones imprime tu energía y ve el resultado de los demás, cuando platicas con alguien nuevo cuanto tiempo puedes perdurar?, si estoy en una reunión mis decisiones son consideradas?, etc. El mejor medidor es tu mismo.

Esta mañana, vi a un par de muchachos de descendencia del medio oriente. Se puede percibir por la peculiar indumentaria y su características faciales. Eran 5 de los cuales 4 estuvieron poniendo atención a lo que decía uno de sus amigos, a lo largo de 5-10 minutos. Me sorprendió como manejaba los tiempos para seguir hablando sin parar para no perder la atención de los que le rodean. Unos reían, otros solo le miraban y otros le seguían la corriente. Me pareció que esa persona tenia el control de la conversación en ese instante, sabia que sus pensamientos fluían de manera correcta para que los demás le pusieran atención. Además, se notaba que en algunos momentos el grupo de amigos se carcajeaba , por lo que pienso que los chistes también le ayudaron.

Utilicemos herramientas para estar presentes en cada situación y que no nos tomen por desapercibidos en las conversaciones. Nuestra presencia debe ser valiosa, dado que tenemos grandes experiencias y grandes historias que no hemos podido contar al resto del mundo. Toma nota y escribe cada momento !

 

Diciembre 2015

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